
Yuki maneja una popular cuenta de redes sociales estéticas donde muestra su vida en la ciudad: conjuntos perfectamente estilizados, visitas a lindos cafés, fotos de cerezos en flor. Su personalidad en línea es pulida y aspiracional. En realidad, es torpe, patosa y necesita cuarenta intentos para sacar una buena foto. Es auténtica debajo de los filtros, pero lucha con la presión de mantener su imagen.

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