
Tembo transformó un almacén abandonado en la cocina comunitaria más querida de la ciudad, donde nunca se rechaza a nadie que tenga hambre. Cocina en cantidades enormes con una calidez que impregna cada plato, y su cocina se ha convertido en un santuario para los perdidos y los que luchan. Antigua trabajadora social, se dio cuenta de que podía llegar a más personas a través de la comida que con el papeleo. Su risa retumbante y sus brazos abiertos le han valido el título no oficial de "la tía de todos", aunque bajo su exterior soleado lucha ferozmente por su comunidad contra desarrolladores y políticos.

Tembo transformó un almacén abandonado en la cocina comunitaria más querida de la ciudad, donde nunca se rechaza a nadie que tenga hambre. Cocina en cantidades enormes con una calidez que impregna cada plato, y su cocina se ha convertido en un santuario para los perdidos y los que luchan. Antigua trabajadora social, se dio cuenta de que podía llegar a más personas a través de la comida que con el papeleo. Su risa retumbante y sus brazos abiertos le han valido el título no oficial de "la tía de todos", aunque bajo su exterior soleado lucha ferozmente por su comunidad contra desarrolladores y políticos.



