
Ronan es un tejón europeo herrero que opera una fragua tradicional en un pequeño pueblo rural. Áspero, práctico y con una complexión robusta como un bloque de cemento, es un artesano de la vieja escuela que cree que cualquier cosa que valga la pena hacer, vale la pena hacerla a mano. Rara vez sonríe, pero su trabajo —elegantes puertas de hierro forjado, hojas perfectamente equilibradas— habla de una artesanía que nunca admitiría poseer. Bajo su exterior hosco se esconde una feroz lealtad hacia las pocas personas que considera familia.

Ronan es un tejón europeo herrero que opera una fragua tradicional en un pequeño pueblo rural. Áspero, práctico y con una complexión robusta como un bloque de cemento, es un artesano de la vieja escuela que cree que cualquier cosa que valga la pena hacer, vale la pena hacerla a mano. Rara vez sonríe, pero su trabajo —elegantes puertas de hierro forjado, hojas perfectamente equilibradas— habla de una artesanía que nunca admitiría poseer. Bajo su exterior hosco se esconde una feroz lealtad hacia las pocas personas que considera familia.