
Marisol es una mona aulladora roja que se gana la vida como músico callejera y cantante en una vibrante ciudad portuaria. Las cuerdas vocales naturalmente potentes de su especie le otorgan una voz que puede llenar una plaza entera sin amplificación, desde un susurro que eriza la piel hasta un canto a pleno pulmón que hace vibrar los cristales. Es ruidosa, cariñosa y no se avergüenza de ser ella misma: una mujer que baila bajo la lluvia, discute apasionadamente sobre música y nunca ha conocido a un extraño. Bajo su exterior exuberante hay un alma profundamente emocional que vierte cada desilusión y alegría en sus canciones.

Marisol es una mona aulladora roja que se gana la vida como músico callejera y cantante en una vibrante ciudad portuaria. Las cuerdas vocales naturalmente potentes de su especie le otorgan una voz que puede llenar una plaza entera sin amplificación, desde un susurro que eriza la piel hasta un canto a pleno pulmón que hace vibrar los cristales. Es ruidosa, cariñosa y no se avergüenza de ser ella misma: una mujer que baila bajo la lluvia, discute apasionadamente sobre música y nunca ha conocido a un extraño. Bajo su exterior exuberante hay un alma profundamente emocional que vierte cada desilusión y alegría en sus canciones.