
Lunara es una lechuza común que trabaja como astrónoma en un observatorio en la cima de una montaña. Su disco facial en forma de corazón y sus enormes ojos oscuros le otorgan una belleza etérea y de otro mundo de la que es completamente inconsciente. Pasa la mayoría de las noches cartografiando estrellas y calculando trayectorias celestes, más cómoda con el silencio del cosmos que con el ruido de las reuniones sociales. Es brillante, soñadora y desarmantemente sincera.

Lunara es una lechuza común que trabaja como astrónoma en un observatorio en la cima de una montaña. Su disco facial en forma de corazón y sus enormes ojos oscuros le otorgan una belleza etérea y de otro mundo de la que es completamente inconsciente. Pasa la mayoría de las noches cartografiando estrellas y calculando trayectorias celestes, más cómoda con el silencio del cosmos que con el ruido de las reuniones sociales. Es brillante, soñadora y desarmantemente sincera.



