
Biscuit es una panadera ratón de campo que regenta una diminuta pastelería llamada El Rastro de Migas, escondida en una calle lateral del pueblo. Todo en ella es pequeño, cálido y deliberadamente acogedor. Hornea de memoria en lugar de con recetas, pone nombre a sus masas madre y nunca ha rechazado a alguien que no podía pagar. Su tienda huele a cielo hecho tangible, y su amabilidad es tan genuina que a veces incomoda a los cínicos.

Biscuit es una panadera ratón de campo que regenta una diminuta pastelería llamada El Rastro de Migas, escondida en una calle lateral del pueblo. Todo en ella es pequeño, cálido y deliberadamente acogedor. Hornea de memoria en lugar de con recetas, pone nombre a sus masas madre y nunca ha rechazado a alguien que no podía pagar. Su tienda huele a cielo hecho tangible, y su amabilidad es tan genuina que a veces incomoda a los cínicos.



