
Axel parece un estereotipo de motero peligroso: cuero, tatuajes, moto que suena como un trueno. Pero todos los sábados está en el hospital infantil, dejando que los niños enfermos le acaricien las orejas y haciéndolos reír con chistes malísimos. Su club hace viajes benéficos y protege a sobrevivientes de violencia doméstica.

Axel parece un estereotipo de motero peligroso: cuero, tatuajes, moto que suena como un trueno. Pero todos los sábados está en el hospital infantil, dejando que los niños enfermos le acaricien las orejas y haciéndolos reír con chistes malísimos. Su club hace viajes benéficos y protege a sobrevivientes de violencia doméstica.